Sentir dolor pélvico de forma persistente no debería normalizarse. Si notas molestias al sentarte, sensación de presión, dolor en la zona genital, anal o perineal, ardor, pinchazos o una incomodidad que empeora a lo largo del día, puede haber una causa que conviene valorar: el atrapamiento del nervio pudendo.
El nervio pudendo recorre una zona estrecha de la pelvis y tiene un papel importante en la sensibilidad de la zona genital, perineal y anal. Cuando este nervio se irrita, se comprime o queda atrapado, puede aparecer dolor neuropático, una molestia que muchas veces se describe como quemazón, descarga, presión o dolor profundo. También puede empeorar al estar sentado y mejorar al ponerse de pie o tumbarse.
¿Por qué puede producirse el atrapamiento del nervio pudendo?
El atrapamiento del nervio pudendo puede aparecer por diferentes motivos. En algunos casos está relacionado con cirugías previas, partos, traumatismos, inflamación crónica, tensión muscular, cicatrices internas o adherencias que comprimen el recorrido del nervio.
Es como si el nervio viajara por un espacio demasiado estrecho: si los tejidos que lo rodean están rígidos, inflamados o tensionados, el nervio no puede moverse con libertad. Con el tiempo, esta compresión puede generar dolor, hipersensibilidad y una sensación de agotamiento físico y emocional.
La neuralgia pudenda puede convertirse en una condición crónica y limitante, por eso es importante realizar una valoración adecuada y no esperar a que el dolor sea insoportable. Los enfoques actuales suelen empezar por tratamientos conservadores, fisioterapia especializada, manejo del dolor y técnicas mínimamente invasivas según cada caso.
Síntomas que pueden alertarte
El dolor pélvico asociado al nervio pudendo no siempre se manifiesta igual en todas las personas. Algunas señales frecuentes pueden ser:
- Dolor o quemazón en la zona pélvica, genital, anal o perineal.
- Molestias que empeoran al sentarse.
- Sensación de presión, pinchazos o descarga eléctrica.
- Dolor durante o después de las relaciones sexuales.
- Hipersensibilidad en la zona íntima.
- Sensación de cuerpo extraño o incomodidad profunda.
- Dolor que aumenta con el paso de las horas.
Estos síntomas no siempre indican atrapamiento del nervio pudendo, pero sí son motivo suficiente para acudir a una valoración profesional. Un diagnóstico correcto es el primer paso para encontrar el tratamiento más adecuado.
Cómo abordamos el dolor pélvico en Pelvikali
En Pelvikali trabajamos el dolor pélvico desde una mirada integral, personalizada y respetuosa. Cada caso es diferente, por eso valoramos el origen del dolor, la historia clínica, el estado de la musculatura, la sensibilidad de los tejidos y los factores que pueden estar manteniendo la irritación del nervio.
Nuestro enfoque se basa en tres objetivos principales:
1. Liberar
A través de tecnologías como Exilis Ultra Femme 360, combinamos radiofrecuencia y ultrasonidos para trabajar los tejidos, mejorar su elasticidad y favorecer una mejor movilidad en la zona vaginal y pélvica.
El objetivo es ayudar a reducir la rigidez de las adherencias y dar más espacio al nervio para que pueda “respirar” mejor.
2. Resetear
Mediante terapia neural, tratamos la memoria del dolor. En algunos casos, el sistema nervioso mantiene una respuesta de alerta incluso cuando el tejido ya no necesita protegerse de la misma forma.
Con pequeñas infiltraciones subcutáneas, se busca ayudar al nervio a recuperar un equilibrio eléctrico más natural y reducir la respuesta dolorosa.
3. Neuromodular
Con Emsella, trabajamos mediante miles de contracciones supramáximas por inducción electromagnética. Esta tecnología puede ayudar a mejorar la respuesta muscular y nerviosa, favoreciendo una mejor coordinación del suelo pélvico.
Cuando el sistema muscular y nervioso está alterado, el dolor puede mantenerse en el tiempo. Por eso, neuromodular la zona puede ser clave dentro de un abordaje global.
No normalices el dolor pélvico
El dolor pélvico no tiene por qué formar parte de tu día a día. Si sientes que tu calidad de vida se ve limitada, que evitas sentarte, hacer deporte, tener relaciones o realizar actividades cotidianas por miedo al dolor, es momento de consultar.
En Pelvikali te acompañamos con una valoración individualizada, tratamientos adaptados y una mirada especializada en salud pélvica.
Tu bienestar empieza con una valoración correcta.